Municipios del Chaco, ante un escenario de El Niño que exige mayor preparación
19/08/2026
El fenómeno de El Niño ya se encuentra instalado y en proceso de fortalecimiento, con proyecciones que indican que podría alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte hacia fines de 2026.
Frente a ese panorama, una nueva actualización técnica plantea la necesidad de que los municipios chaqueños revisen sus mecanismos de prevención y respuesta.
El documento fue elaborado por equipos de la Universidade Federal de Santa María, la Universidad Nacional del Nordeste y la Administración Provincial del Agua de Chaco, y actualiza las perspectivas para el período 2026-2027.
Dos frentes de seguimiento para evaluar el riesgo
La actualización propone que los municipios analicen el escenario en dos escalas simultáneas. La primera está vinculada con las lluvias dentro del territorio chaqueño y zonas cercanas, ya que acumulaciones importantes en pocas horas o días pueden provocar anegamientos, cortes de caminos, problemas de drenaje, daños productivos y aislamiento de comunidades.
La segunda escala corresponde al comportamiento de los ríos que integran el sistema Paraná-Paraguay. El informe indica que deben observarse por separado el Alto Paraná, el río Paraguay y el Iguazú, porque cada cuenca responde con tiempos distintos ante las precipitaciones.
El Iguazú puede reaccionar en pocos días y generar aumentos rápidos de caudal. El Alto Paraná puede aportar grandes volúmenes durante períodos más extensos, mientras que el río Paraguay tiene una respuesta más lenta. La combinación de esos aportes puede modificar los niveles del Paraná medio y afectar zonas ribereñas próximas al Gran Resistencia.
Qué indican los pronósticos de lluvias y caudales
Para el trimestre agosto-septiembre-octubre, el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional marca una mayor probabilidad de precipitaciones dentro de valores habituales en el centro-oeste del Chaco y una señal de lluvias superiores hacia el norte del Litoral.
La actualización también señala diferencias entre los sistemas de pronóstico europeo y estadounidense. En el Alto Paraguay aparecen condiciones cercanas o superiores a las normales en parte de los primeros meses, aunque hacia noviembre y diciembre se observa una tendencia a menores precipitaciones en sectores del norte de la cuenca. En el Alto Paraná, las previsiones son más variables, con mayores lluvias en sectores centrales y del sur durante noviembre-enero.
En el caso del Iguazú, ambos sistemas muestran posibilidad de lluvias superiores a las habituales durante parte de la primavera y el verano, una situación que requiere especial atención por la rapidez de respuesta de esa cuenca.
El documento incorpora además una referencia del sistema GloFAS/Copernicus para un punto asociado a Corrientes, utilizado para analizar la posible evolución del Paraná medio por su cercanía con el Gran Resistencia. Las simulaciones indican una recuperación progresiva de caudales desde agosto y un aumento más marcado desde octubre, aunque se aclara que no se trata de un pronóstico operativo ni de una alerta de inundación.
Recomendaciones para los gobiernos locales
Ante el escenario proyectado, la actualización propone que los municipios utilicen el tiempo disponible para revisar sus planes de contingencia, responsables, contactos, guardias y niveles de activación.
También se recomienda actualizar los puntos donde suelen registrarse anegamientos o cortes de caminos, controlar alcantarillas, canales, cunetas, sumideros y estaciones de bombeo, y verificar el estado de puentes, defensas, terraplenes y accesos.
El documento plantea además identificar refugios y rutas alternativas, actualizar registros de población expuesta, organizar equipos, maquinaria, combustible e insumos, y definir responsables para seguir la información sobre lluvias locales y evolución de los ríos.
La rutina sugerida incluye la revisión diaria de pronósticos, avisos y alertas del SMN, junto con lluvias observadas, niveles de ríos y puntos críticos. Cuando se prevean lluvias importantes, tormentas o condiciones que puedan afectar sectores expuestos, la frecuencia de actualización debería aumentar.
Las decisiones operativas y la comunicación pública, según la nota técnica, deben apoyarse en información del SMN, el Instituto Nacional del Agua, la APA Chaco, Defensa Civil y otros organismos competentes.

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